El MEPCO, o Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, es el instrumento tributario que utiliza el Estado de Chile para evitar que las variaciones abruptas del precio internacional del petróleo se trasladen de forma inmediata al precio que pagan los consumidores en la bomba. En las últimas semanas, el debate sobre su funcionamiento y posibles ajustes ha vuelto al centro de la agenda pública.

¿Qué es el MEPCO?

El MEPCO fue creado mediante la ley N° 20.765, publicada el 9 de julio de 2014. Su objetivo principal es estabilizar los precios internos de cuatro combustibles: gasolina automotriz (93 y 97 octanos), petróleo diésel, gas licuado de petróleo vehicular y gas natural comprimido vehicular.

No se trata de un fondo con dinero disponible, sino de un mecanismo flexible que actúa sobre el Impuesto Específico a los Combustibles (IEC). Este impuesto tiene dos componentes: uno fijo, establecido en 6,0 UTM por metro cúbico según la ley N° 18.502, y uno variable, que es el que el MEPCO ajusta semana a semana según el comportamiento del mercado internacional.

¿Cómo funciona el MEPCO?

La lógica del mecanismo es directa: cuando el precio internacional del petróleo sube, el componente variable del impuesto se reduce, actuando como un subsidio que amortigua el alza para el consumidor. Cuando los precios bajan, ese componente variable aumenta para recuperar lo que el Fisco dejó de recaudar durante el periodo de alzas.

En términos prácticos, el sistema toma referencias de precios pasados y futuros, construye un precio de paridad de importación y lo mantiene dentro de una banda de variación acotada. Hasta antes de los cambios de marzo de 2026, ese precio de paridad se calculaba en base a una ventana de dos o tres semanas, y los precios al público se actualizaban cada 21 días.

¿Cuánto puede variar el precio?

Bajo la normativa anterior al ajuste de marzo de 2026, la variación máxima permitida equivalía al 2,4% del promedio de las últimas dos semanas del precio base de la gasolina o el diésel. En términos concretos: si el promedio de la gasolina de 95 octanos era de $1.250 por litro, el precio solo podía moverse $30 pesos en cada actualización.

¿Cuánto le cuesta al Estado?

El MEPCO no implica un gasto directo del presupuesto, pero genera una menor recaudación tributaria cuando los precios internacionales están altos. Según un análisis del economista Juan Ortiz, del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), entre julio de 2014 y marzo de 2026 el mecanismo representó un costo fiscal acumulado de US$2.194 millones.

El año de mayor impacto fue 2022, cuando el conflicto en Ucrania empujó el precio del petróleo sobre los US$100 el barril: ese año, el MEPCO significó una menor recaudación de US$2.376 millones. En contraste, en 2019 y 2020 el mecanismo generó ingresos para el Fisco de US$102 y US$410 millones, respectivamente, cuando los precios internacionales estaban a la baja.

Los cambios de marzo de 2026

El gobierno del Presidente José Antonio Kast, a través del Ministerio de Hacienda, aplicó modificaciones al MEPCO en el contexto de un nuevo ciclo de alzas del petróleo vinculado al conflicto en Medio Oriente. El ministro Jorge Quiroz señaló que el mecanismo estaba generando un costo cercano a los US$200 millones semanales, nivel que el Ejecutivo consideró insostenible.

El lunes 23 de marzo, el Diario Oficial publicó un decreto que amplió de dos a cuatro semanas la ventana para calcular el precio de paridad de importación. El cambio entró en vigencia el jueves 26 de marzo y se traduce en que las variaciones del mercado internacional se reflejan con mayor rapidez en los precios locales, reduciendo la capacidad amortiguadora del mecanismo.

¿Qué cambió concretamente?

El decreto no modificó la frecuencia de actualización de precios —que sigue siendo cada tres semanas— ni el tope de variación por litro. Esos elementos requieren una ley para ser alterados. Lo que cambió es la fórmula con la que se calcula el precio de referencia, lo que permite que las alzas externas se transmitan con mayor velocidad al precio final al público.

Como resultado directo, a partir del 26 de marzo la bencina de 93 octanos tendrá un alza de $370 por litro y el diésel de $580 por litro.

 

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *