Después de dos semanas de asado, terremoto, cueca y feriados, septiembre entra en su recta final y con ella llega la clásica pregunta: ¿Qué hacer para bajar la resaca dieciochera sin que el mes se apague en anticlimax? La respuesta, en Barrio Italia, tiene nombre propio: Celda 13.

Mientras la ciudad todavía digiere las fiestas patrias, esta experiencia inmersiva propone un giro radical al plan de “juntarse a comer algo”, un recorrido de terror, cultura pop y coctelería de autor que convierte una salida entre amigos en una historia que se vive puerta a puerta.

Esa es la leyenda que da origen a Celda 13, ubicado en el segundo piso sobre The Jail, con acceso independiente por calle Condell y conexión interior desde el bar. Ad portas de octubre, el lugar se perfila como el contrapunto perfecto a semanas de comida típica y folclore: un cierre de mes con otra estética, otro ritmo y otra adrenalina.

Cada puerta del recorrido conduce a un universo distinto. Los visitantes se cruzan con Annabelle, La Monja, Freddy Krueger, Jason, Chucky y Pennywise de IT, atraviesan un guiño a los sobrevivientes de The Walking Dead, reconocen referencias a Stranger Things y se topan con un inesperado encuentro con E.T., entre otros ambientes cuidadosamente construidos que sorprenden a cada paso.

Celda 13 y la reunión de todos los medios

El recorrido termina en Celda 13, el ala psiquiátrica que da nombre al lugar, donde, según la leyenda, fueron recluidos los personajes más perturbadores de la ficción. Ahí toma forma la pregunta que sostiene toda la experiencia: ¿qué pasaría si todos ellos estuvieran encerrados en un mismo lugar?

Murales pintados especialmente para cada sala, escenografías de gran formato, iluminación, sonido y una cuidada selección de utilería transforman cada rincón en un escenario pensado para recorrer, descubrir y fotografiar. A esto se suma una propuesta gastronómica creada exclusivamente para el concepto, cuatro platos temáticos y ocho cócteles de autor inspirados en el universo del terror.

Mientras muchos buscan alargar el ambiente dieciochero, Celda 13 propone lo contrario: cambiar completamente de universo. Es la excusa perfecta para cerrar el mes patrio con algo que no tiene nada que ver con anticuchos ni banderas, sino con suspenso, cultura pop y una noche que se recuerda por lo distinta que fue.