Cada 9 de noviembre, Chile se acuerda de Zalo Reyes. Lo que nació como una canción se transformó en un ritual popular, ese día miles de personas comparten “Un ramito de violetas” en redes sociales, los medios recuerdan al “Gorrión de Conchalí” y su voz vuelve a sonar en todo el país.
Para su nieto Boris Reyes, esta tradición tiene un significado muy especial, tanto para la familia como para quienes siguen recordando al artista. “El 9 de noviembre se ha transformado en una fecha que informalmente es como el Día de Zalo Reyes. Y claro, es por esta canción del ‘Ramito de violetas’, que sin ser una canción de su autoría, su interpretación caló profundo en los corazones”, comenta.
Nacido en Conchalí el 3 de noviembre de 1952, Zalo Reyes se ganó el cariño del público con una voz y un estilo únicos. Desde “Una lágrima y un recuerdo” hasta “Con una lágrima en la garganta”, “María Teresa y Danilo” y “Mi prisionera”, sus canciones se volvieron parte de la banda sonora de Chile.
Durante la jornada del 9 de noviembre habrá diversos homenajes al ídolo nacional. Entre ellos, Universal Music Chile realizará una acción en el patio central del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM): entre las 15:00 y las 18:00 horas regalará 200 ramitos de flores color violetas al público y photocards conmemorativas.
