Durante la perimenopausia, periodo de transición que antecede la menopausia, comienzan a aparecer una serie de síntomas que afectan a la gran mayoría de las mujeres. Los cambios hormonales provocan molestias como ciclos menstruales irregulares, sofocos, irritabilidad, ansiedad e insomnio, entre muchos otros. Sin embargo, también se debe agregar la acumulación de grasa localizada y la sarcopenia, que es la pérdida de masa muscular. 

En el periodo perimenopáusico, las mujeres pueden comenzar a experimentar las consecuencias de la disminución de estrógenos, lo que varía en velocidad y gravedad, dependiendo de factores como el estilo de vida y la genética. 

La sarcopenia, es una enfermedad que se caracteriza por la pérdida progresiva de masa, fuerza y función de los músculos, afectando todos los ámbitos humanos. Sus consecuencias no son solo estéticas y pueden incluir la fatiga, problemas de equilibrio y otras dificultades para realizar las actividades diarias. Del mismo modo, esta debilidad muscular puede favorecer la acumulación de grasa corporal, con consecuencias graves para el metabolismo y la propensión de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes. 

Una investigación de UCLA Health de 2019 señala que muchas mujeres pierden masa libre de grasa mientras pasan por la perimenopausia, incluso, aunque su peso total no varíe considerablemente.

Tecnología de restablecimiento de las funciones dermatológicas

Cada año son más las mujeres que consultan por alternativas seguras y efectivas para enfrentar los daños que perciben en sus cuerpos durante la perimenopausia y menopausia. En este escenario, la medicina estética cuenta con tecnología eficaz y respaldo científico para la remodelación corporal y la recuperación de tejidos. 

“Los cambios que se producen en las mujeres a partir de los 35 años no deben minimizarse, ya que tienen un impacto real en su movilidad, calidad de vida y autoestima”, explicó Vinka González, Kinesióloga Dermatofuncional, especialista en salud femenina, de Clínica Elysian

En este contexto, la profesional comentó que la acumulación de grasa visceral y subcutánea se puede localizar en zonas como el abdomen bajo, flancos laterales del cuerpo (entre las costillas inferiores y la cadera), piernas, parte externa de los muslos, caderas y espalda.

En Chile, tecnología como Sculp Ice y Liposculp, ambas aprobadas por la FDA, se han convertido en aliados terapéuticos no invasivos y altamente efectivos para la remodelación de tejidos. “La estimulación metabólica de estos procedimientos permite la regeneración dérmica, el aumento de colágeno y el fortalecimiento muscular. Además, mejora la textura de la piel y favorece el drenaje linfático”, destacó Vinka González. 

“La menopausia debe asumirse como una nueva etapa que se debe vivir con plenitud, para que cada mujer se sienta activa, fuerte y dueña de su bienestar”, concluyó la Kinesióloga Dermatofuncional de Clínica Elysian.