La cremación ha dejado de ser una alternativa minoritaria en Chile y se ha convertido progresivamente en una opción habitual dentro de los servicios funerarios. Según cifras disponibles del sector, el número de cremaciones pasó de aproximadamente 6.847 en 2018 a 11.586 en 2025.
La evolución también se observa en el período más reciente: entre 2023 y 2025, las cremaciones aumentaron de 9.281 a 11.586, lo que representa un crecimiento cercano al 25%. Actualmente, estimaciones de la industria sitúan la cremación en torno al 20% de los fallecimientos registrados en el país.
La cremación: un cambio en las decisiones de las familias
El crecimiento responde a una combinación de factores. Por una parte, la cremación ha alcanzado una mayor aceptación social y cultural, especialmente entre las nuevas generaciones, que muestran una mayor disposición a considerar alternativas distintas de la sepultura tradicional.
La pandemia también aceleró la transformación de los rituales funerarios y modificó la percepción de muchas familias respecto de la cremación. A esto se suma el factor económico: dependiendo de las condiciones del servicio, una cremación puede resultar más accesible que una sepultura tradicional, particularmente cuando se consideran los costos asociados al terreno, la mantención y otros gastos posteriores.
La menor disponibilidad de espacio para nuevas sepulturas, especialmente en los grandes centros urbanos, constituye otro elemento relevante. Asimismo, la creciente movilidad geográfica de las personas y las familias ha reforzado la preferencia por soluciones que permitan conservar, trasladar o disponer de las cenizas sin depender de una ubicación permanente.
Finalmente, durante los últimos años ha aumentado la infraestructura destinada a la cremación, lo que ha permitido ampliar el acceso de las familias a este tipo de servicio.
Una transformación para la industria funeraria
El avance de la cremación no solo modifica la decisión final de las familias, sino que también está transformando el mercado funerario. La demanda se está extendiendo hacia nuevos servicios y productos asociados, entre ellos: crematorios, cinerarios, urnas tradicionales y urnas biodegradables; memoriales, relicarios y joyería memorial; ceremonias de despedida personalizadas, espacios para la conservación de cenizas y servicios de previsión funeraria.
Este proceso abre nuevas oportunidades para que la industria desarrolle propuestas más personalizadas, flexibles y acordes con las necesidades de las familias actuales.
